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Mala circulación en Adultos Mayores

Mala circulación en Adultos Mayores

La circulación de la sangre es un proceso natural e involuntario, pero puede ser más difícil a medida que envejecemos, ya que el cuerpo lucha más por bombear sangre de vuelta al corazón. Mantener el cuerpo en movimiento es clave.

A medida que el cuerpo envejece, las arterias y venas del sistema circulatorio se comienzan a desgastar.

Aunque cualquier persona mayor de 65 años corre el riesgo de tener mala circulación, existen ciertas condiciones de su salud que hacen que los problemas de circulación sean mucho más probables. La diabetes, la presión arterial alta y la aterosclerosis, pueden causar una circulación extremadamente limitada, así como una mala nutrición o poca movilidad.

El principal problema de la mala circulación es que las extremidades del cuerpo pueden no recibir suficiente oxígeno. Al principio, esto puede causar hormigueo o entumecimiento en las extremidades, pero las etapas posteriores de mala circulación entre personas mayores pueden causar daño a los órganos, función cerebral deficiente, aumentar el riesgo de enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y otras afecciones graves de salud.

Cómo mejorar la circulación en las piernas y los pies de forma natural

Mejorar la circulación sanguínea en las piernas y los pies es muy importante para los adultos mayores para prevenir efectos secundarios potencialmente mortales.

Swami te recomienda agregar algunos o todos de los siguientes consejos a tu rutina diaria para mejorar la circulación.

Ejercita tu cuerpo

Cualquier persona que no sea muy activa puede tener mala circulación. Caminar, estirar y en general mover el cuerpo es un simple primer paso para mejorar la circulación.

Cuando tu frecuencia cardíaca aumenta, tu cuerpo bombea sangre más rápido por todo el cuerpo, mejorando así la circulación. Cosas simples como dar un paseo por el barrio son buenas costumbres para empezar.

El yoga también se considera una de las formas más efectivas para aumentar la circulación, y hay muchas posturas que puedes probar que te ayudarán a aumentar la circulación en tus piernas y manos, y a movilizar las articulaciones de los dedos.

Eleva tus piernas

Algunos adultos mayores tienen menos movilidad que otros y caminar puede ser demasiado difícil o físicamente imposible. Los bajos niveles de actividad significan que nuestros corazones tienen que trabajar el doble para hacer circular la sangre hacia las partes más externas del cuerpo. Pequeños ajustes, como subir las piernas, pueden ser muy útil.

Para ayudar al sistema circulatorio de tu cuerpo, eleve las piernas en un ángulo de 45 grados con una almohada o cuña ortopedica. Déjalas apoyadas ahí mientras estés sentado en casa, viendo televisión, leyendo un libro o incluso durmiendo. Esto también ayuda a combatir la formación de coágulos de sangre en las piernas.

Compra calcetines y vendas de compresión

Los calcetines y vendajes de compresión para las piernas ayudan a mejorar el flujo sanguíneo al apretar suavemente las extremidades para ayudar a que la sangre regrese al corazón.

La ropa de compresión es una excelente opción para las personas mayores que están sentadas gran parte del día y tienen problemas de movilidad, ya que fomenta pasivamente una mejor circulación.

Hazte masajes e hidroterapia de piernas

Existe una gran cantidad de masajes que pueden ayudar a mejorar su circulación, pero siempre es mejor preguntarle a la masajista o al spa qué recomendarían.

La hidroterapia, que es el uso terapéutico del agua, es otra opción. Estimula el flujo sanguíneo cuando alternas frío y calor, ya que el calor expande los vasos y los llena de sangre, mientras que el frío los contrae y hace que la sangre fluya.

Comer sano y manterse hidratado

Llevar una dieta saludable estimula la circulación y mejora tu salud en general. Además, comer sano te puede ayudar a perder peso, que es importante para controlar tu circulación.

Limita el consumo de bebidas azucaradas, carnes rojas o el exceso de sodio y las grasas trans. A cambio, incorpora muchas frutas y verduras a tu dieta. Reemplaza el pan blanco por uno multigrano, come nueces y legumbres y productos lácteos bajos en grasa.

Además de seguir una dieta saludable en general, algunos de los siguientes alimentos pueden ayudar tu circulación:

Alimentos ricos en Omega-3: pescados como sardinas y atún, nueces, semillas de lino o linaza y aceite de pescado.

Alimentos ricos en vitamina E: verduras de hoja verde, cereales integrales, frutos secos y semillas.

Alimentos ricos en vitamina C: naranjas, pimentones rojos, frutos rojos y brócoli.

Además de una dieta saludable, es importante evitar la deshidratación, que puede tener un inmediato efecto negativo en la circulación. Aléjate de las bebidas diuréticas como el café y trata de tomar por lo menos ocho vasos de agua al día.

Muévete por tu casa

Los adultos mayores que tenemos problemas de movilidad y no salimos mucho a la calle igual podemos mejorar nuestra circulación sanguínea simplemente moviéndonos por la casa. Incluso si es sólo una pequeña cantidad, puede ser beneficioso.

Si estás sentada, hay varias posiciones que favorecen la circulación. Cruzar las piernas, por ejemplo, reduce el flujo de sangre a las piernas, entonces siempre es mejor sentarse con las piernas ligeramente separadas y tener los pies en el suelo o apoyados en un piso.

A medida que envejecemos, el cuerpo puede comenzar a pasar factura, pero en Swami estamos convencidos que siempre que estés al tanto de tu salud, vayas regularmente al médico y estés decidido a minimizar los problemas de salud y circulación, la edad podría ser sólo un número.

Swami, a través de su amplia oferta de productos y servicios, promueve los buenos hábitos que necesitas para evitar problemas de circulación sanguínea que pueden afectar tu calidad de vida. Inscríbete a nuestro Club Swami y recibirás en tu correo todo tipo de información y productos relacionados a la mejora de tu salud.